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Como arrancar un automóvil en los años 1910-1920- 2ª. parte

Manuales del propietario que se entregaban al comprar un automóvil

Por Germán Lizano H. de la Asociación Mexicana del Automóvil Antiguo, A.C.

Continuamos con el artículo enviado por Germán Lizano H. de la Asociación Mexicana del Automóvil Antiguo, A.C., sobre los manuales del propietario que se entregaban al comprar un automóvil en los que se daban las instrucciones básicas para poder ponerlo en marcha.

Paso 4.- Jalar el ahogador un poco, esta operación se efectuaba simultáneamente al retraso del tiempo de encendido con unas palancas montadas en el centro del volante de la dirección que giraban parcialmente sobre un sector de un cuadrante dentado que permitía cierta calibración, a últimas fechas del uso alterno del cranck y el arranque eléctrico, los autos Ford T tenían colocadas desde 1914 las citadas palancas una a cada lado del tubo de la barra de dirección, esta disposición terminó su uso en el año 1931.


Cabe hacer notar que el ahogador en algunos de los primeros Ford modelo “T”, tenía un alambre doblado a manera de anilla que salía por lado izquierdo del radiador y permitía al chofer accionarlo desde la posición de “dar cranck” al frente del auto.

Paso 5.- Ahora que al auto tiene sus cargas de combustible llenas, el ahogador cerrado parcialmente y el tiempo atrasado ligeramente, la caja de velocidades en neutral, el freno de mano aplicado (generalmente una buena piedra atrancando la rueda motriz no era precaución excesiva), y el swicht del encendido abierto, uno podía caminar al frente del auto.

Se colocaba el cranck en el frente del motor a través del orificio que traía dispuesto el radiador, cuidando de no lastimar sus tubos de agua y dándole vuelta en sentido de las manecillas del reloj se buscaba acoplar la manivela con la “muela” instalada en el centro de la polea del cigüeñal.

Uno debía acoplar el cranck en la posición de las 6 hrs. en la carátula del reloj, o sea abajo y al centro, y poner tanto los cuatro dedos COMO EL PULGAR bajo  la manija del cranck y así evitar que, si se diera el caso de que el motor “pateara” (o lo que se conoce como pre-ignición o arranque en falso) y uno tuviese la manija tomada en forma normal o sea con el dedo pulgar por arriba de la manija, se corriera el riesgo de fractura del dedo pulgar o de la mano completa.

Ligeramente agachado y abierto el compás, uno impulsaba el cranck enderezando ambas piernas a la vez, manera en que se le da más impulso a la manivela y que permite alejarse un poco si el motor “patea”, o retirar rápidamente la manivela cuando el motor arranca.

Si el automóvil embiste al chofer, será que por falta de precaución dejó la palanca de velocidades en primera y sin colocar la piedra en la rueda motriz.

Paso 6.- Si  se es afortunado y el motor arrancó……. uno se mueve rápidamente hacia el volante de dirección, avanza la chispa, reduce el ahogador y probablemente acelera un poco el motor.

Paso 7.- Entonces de un salto aborda el automóvil, aplica el embrague, pone la palanca de velocidades en primera y sacando poco a poco el pedal de embrague………. vámonos !!!.

Nota.- Si percibe que el motor impulsa el vehículo, se ahoga y detiene su marcha, es que SE LE OLVIDÓ RETIRAR LA PIEDRA… que detenía la rueda motriz y debe comenzar los pasos del 1 al 7.

Estas sencillas instrucciones son parte de la memoria automovilística de los miembros más antiguos de nuestra Asociación entre ellos Don.Juan Martin (+), Dn. Carlos Beltrán (+), Dn. Juan Garcia Sr.(+) y otros mas que las practicaron y las siguen aplicando hasta la fecha, para aquellos que nos dejaron y que ahora manejan los mejores coches en excelentes caminos un sentido recuerdo, y un reconocimiento para las nuevas generaciones que aprendieron la lección como Marco A. Cuevas que hoy nos sorprende cada vez que logra arrancar un Fordcito  modelo T del año 1925.

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