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Procesos de repintado en piezas reparadas

El centro de reparación de automóviles se encarga de restaurar los daños que haya sufrido algún vehículo como resultado de un siniestro. En primer lugar un especialista determinará, cuales son  las piezas que requerirán ser sustituidas o reparadas, estableciendo los costos de mano de obra y materiales.

En el caso concreto de piezas de lámina reparadas, concluido el trabajo de conformado por el carrocero, y antes de continuar con el proceso de repintado, el pintor deberá confirmar la correcta reparación de la superficie, comprobando si es aceptable, para ofrecer un trabajo de calidad.

El proceso de repintado se encuentra dividido en dos etapas: la aplicación de las pinturas de preparación o fondo, y la aplicación de las pinturas de acabado.

PROCESOS DE REPINTADO EN PIEZAS REPARADAS

A continuación se detallan las operaciones para el repintado de daños, donde se restauran las capas de fondo independientemente de su extensión, ya sean daños leves, medios o fuertes.

1. Limpieza y desengrasado

Frecuentemente, la superficie de la pintura original y las zonas dañadas se encuentran contaminadas con restos de grasa, aceite y otros productos o impurezas provenientes del medio ambiente. La primera operación en el proceso de repintado es la limpieza y desengrasado. El operario deberá ser muy cuidadoso y eliminar las impurezas correctamente con el desengrasante que recomiende el fabricante de pintura, limpiando con un paño húmedo; y secando con otro antes de darle tiempo a que se evapore. En caso de no llevar a cabo la limpieza, la contaminación queda esparcida por la superficie debido a las operaciones de lijado, perdiendo efectividad los abrasivos y perjudicando la adherencia.

2. Lijado de bordes

Para eliminar el desnivel existente de las capas de pintura entre la zona que ha sido reparada y la que conserva su estado inicial es necesario realizar un lijado de los bordes, esta operación se lleva a cabo empleando una máquina lijadora excéntrico-rotativa con respaldo duro y sistema de extracción de polvos, utilizando lijas de grano en seco entre P80 y P180, según la extensión del daño.

3. Limpieza y desengrasado

Para eliminar la contaminación del polvo producido por el lijado, se requiere de una limpieza con aire comprimido sobre toda la pieza y se realiza una nueva limpieza con desengrasante, concentrándose en la superficie reparada.

4. Enmasillado

Finalizado el lijado de los bordes y desengrasada la zona reparada, se procede a enmasillar esta superficie para eliminar las irregularidades que hay que corregir antes de posteriores aplicaciones. Para ello, se utiliza masilla de relleno a espátula o a pistola, fina o gruesa, con o sin cargas de refuerzo, incluso en varias aplicaciones, hasta conseguir superficies lisas y uniformes.

5. Lijado de masilla

Cuando ha transcurrido el tiempo de secado de la masilla de relleno, se lija hasta lograr la adecuada uniformidad de la superficie que se va a pintar. Esta operación se efectúa siempre en seco, debido a la porosidad de la masilla, con lijadora vibratoria o bien con el uso de taquetes (respaldo duro rectangular), utilizando abrasivos de grano P80, P120, P180 y afinando con P220 según sea el caso, posteriormente con grano P320 se matiza (lija) aproximadamente unos 15 centímetros alrededor de la reparación, empleando lijadora orbital o fibra scoth brite color roja para aquellas zonas de difícil acceso, esto servirá para evitar que la aplicación posterior se realice sobre zonas con brillo y, por lo tanto, con falta de adherencia.

6. Limpieza y desengrasado

De igual forma que en el paso 3, se lleva a cabo la limpieza y el desengrasado de la zona reparada.

7. Empapelado

Previamente a las aplicaciones es necesario cubrir las superficies que no deben recibir pulverizaciones de pintura. En algunos casos, es recomendable desmontar los accesorios, debido a lo complicado que resulta empapelarlos. Este detalle debe ser previsto y realizado antes de que el vehículo ingrese al área de pintura.

8. Aplicación de imprimación y aparejo

En algunas reparaciones es inevitable que queden zonas con lámina al descubierto debido al lijado anterior de la masilla, en estos casos, el proceso requiere de la aplicación de imprimación anticorrosiva para proteger a la lámina contra la corrosión.

Sobre la zona enmasillada y lijada se aplica el aparejo. Este producto además de servir de aislante entre la masilla aplicada y el acabado final, proporciona el espesor suficiente para que una vez tapadas las pequeñas imperfecciones en la lámina y en la masilla, se pueda lijar, también sirve como fondo y base para la posterior aplicación de la pintura de acabado.

Para favorecer el poder cubriente e igualación del color, se debe aplicar un aparejo en escala de grises o de un color similar al del acabado.

9. Lijado del aparejo

Endurecido el aparejo, se lija en seco la parte reparada, iniciando con un taquete que contenga grano de lija P320, proporcionando una correcta nivelación de la superficie. Posteriormente se afina el lijado del aparejo empleando una lijadora orbital con ínter respaldo y granos P400 o P600 dependiendo del acabado y del color. Finalmente se matiza (lija) toda la superficie de la pieza, con lijadora orbital e ínter respaldo y granos en seco P600 o P800, para las zonas de difícil acceso es posible utilizar fibra scotch brite color gris.

Previo al lijado también puede aplicarse una guía, que revele visualmente la irregularidad de la superficie.

10. Limpieza y desengrasado

De igual forma que en el paso 3, se lleva a cabo la limpieza y el desengrasado de la zona reparada.

11. Aplicación de la pintura de acabado

Finalizado el empapelado de la zona que no va a ser pintada y limpia la superficie total de la pieza, se aplica la pintura de acabado. Para ello, se deben tener en cuenta las especificaciones técnicas y las recomendaciones proporcionadas por los fabricantes de pintura.

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