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UN VIAJE A TOLUCA EN LOS AÑOS 20´S II

Por Germán Lizano H. de la Asociación Mexicana del Automóvil Antiguo, A.C.

Continuando con el interesante viaje a Toluca en los años 20’s, después de cruzar toda la ciudad de México ya sea del Distrito Federal hacia afuera o viceversa.

Si tuvo suerte, el camino estaba seco, no se encontró un camionero bajando a alta velocidad y su auto tiene caja de 3 velocidades, entonces habrá ocupado una hora en llegar al Puerto de Aire y probablemente solo “segundeó” 3 o cuatro veces su Ford, pero si su auto es de “pedales” (el Ford modelo “T” era el mas común en los 20´s) y el camino estaba enfangado, entonces en mas de una ocasión habrá tenido que  “voltear” el Fortingo para subirlo en reversa.

A partir del puerto de aire comenzará a bajar cuidadosamente, alternando los frenos con la segunda velocidad y el freno de mano  o auxiliar, en “El Zarco” podrá enfriar el motor con las cristalinas aguas del manantial que allí brota y admirar el paisaje de la Sierra de las Cruces y la peña de Cruz Blanca.

Con precaución salvará las curvas que los separan del Llano de Salazar, adelante pasará frente a la estación del ferrocarril de la Hacienda de Ocoyoacac y siguiendo hacia Amomolulco llegará a la recta que con su gran pórtico de mampostería y azulejos le dará la bienvenida  a  la población de Lerma de Villada, con su iglesia frente a los portales comerciales y al Ayuntamiento, al salir pasará  el Río Lerma sobre un puente angosto de piedra y se dispondrá a recorrer el último tramo, que aunque es todo recto, tal vez sea el mas difícil para llegar a Toluca.

Esta recta que sale de Lerma tiene unos 14 kms. hasta Toluca y en tiempos de lluvia es una sucesión de atascaderos en el que se emplea mas de una hora para transitarlo.

Probablemente los camioneros de Toluca sea el gremio que mas ha aportado a su mejoramiento, en el año de 1924 secundando la iniciativa del C. Gobernador del Estado, Gral. Abundio Gómez, acometieron la empresa de hacer transitable este tramo, y con un pequeño presupuesto lo arreglaron hasta la Hacienda de Santa Rosa .

La línea de autobuses “México-Toluca” aportó durante un año para esta obra $22,000 y mas tarde $4,000 destinados a revestir el camino de Río Hondito a Portezuelos, todavía después mantuvo a sus expensas una cuadrilla de trabajadores camineros para su mantenimiento.

Pues bien, es hora de salir de Lerma, inmediatamente el camino se bifurca, el del lado izquierdo va a San Mateo Atenco y el del lado derecho hacia la Hacienda de Santa Rosa lo lleva a Toluca, pasando primero por el Rancho El Colorado y la desviación a la Hacienda del Carmen que se observa a menos de un kilómetro a la derecha del camino, cinco minutos después estará entrando a la incipiente zona industrial de Toluca localizada a la orilla de la línea del “Ferrocarril México-Toluca y Cuautitlán”.

Cuide de cerrar su válvula de escape, bajar la velocidad y observar a su derecha la majestuosa edificación de la Cervecería de Toluca y México, cuna de la famosa cerveza Victoria.

A unas cuantas cuadras adelante encontrará los portales, a su derecha el Gran Hotel administrado desde hace años por los señores Dn. Eleuterio y Máximina Celorio y cuyo restaurante lo comandaba Dn. Agapito Sanchez Medina (famoso por sus nieves de temporada en Semana Santa), ahora verá el mercado de la ciudad construido por el gobierno de Dn. Porfirio Díaz Mori, un poco mas adelante a dos cuadras a la izquierda la Plaza de los Mártires, ya está Usted en el mismo centro de Toluca.

Y todo esto en un tiempo récord de 2 hs. y 15 minutos a bordo de un potente Ford Modelo 1928 con palanca de tres velocidades AL PISO !!!.

Así fueron los tiempos en que aún era una aventura viajar en automóvil, donde los estratos de la sociedad se reflejaban en los autos que se poseían, Packard descubierto de doble parabrisas para el Presidente de la República, Panhard and Levasseur y Mercedes Benz para muchos de los Gobernadores, Decauville francés, Protos alemán o Fiat italiano para los hacendados que los conocieron en sus  viajes a Europa, Cadillac y Buick para las artistas del cine mudo.

Los toreros de época o para los regalos a las tiples y vice tiples del Teatro Principal (fue famosa “la Gatita Blanca” Maria Conesa cuando estrenó su Cadillac 1930, de 12 cilindros y dos asientos), Moon, Star, Franklin, Graham-Paige, Hupmobile, Dodge Brothers o La Salle para las familias acomodadas de las colonias Roma, San Rafael o Juárez y ligeros Chevrolets y Ford´s para los primeros coches de alquiler, de bandera o de sitio.

La Asociación Mexicana del Automóvil Antiguo, A.C. le desea a Ud. y su familia            BUEN VIAJE Y FELIZ REGRESO A LA CIUDAD  DE MÉXICO ! ! ! .

Memorias de Don Juan Martin, Decano de la A.M.A.A, A.C.

Atlas Histórico de la Ciudad de México, Smurfit, Cartón y Papel de México

Revista “Por los Caminos de Ayer” Año VI, Vol.III, No. 32

Versión libre realizada por Germán Lizano H…Marzo de 1998.

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